B04 - El plan central de la Sociedad Libre
El plan central de la sociedad libre.
Decir que una sociedad debe ocuparse de su propio desarrollo parece una
perogrullada ¿acaso no es eso lo que hace? Posiblemente no, y al menos en este tiempo y este mundo, de ninguna manera.
¿Y qué es eso del propio desarrollo? Es fácil el planteamiento. Si el
centro de la vida personal es el atender en primer lugar las necesidades
materiales y en segundo lugar (o en el uno prima) las espirituales/mentales
(‘Primum manducare, deinde filosofare’ Primero comer, después filosofar) el
centro de una sociedad formada por tales individuos debe ser paralelo: primero
asegurar las necesidades materiales de sus componentes y en segundo lugar las
demás. No son difíciles de enumerar las primeras, las esenciales: Alimento, energía, vivienda, educación,
salud y comunicaciones.
Es probable que así sea, que esos enumerados estén en los propósitos de la
sociedad, aunque a ‘ojo de buen cubero’ no se nota, y podemos decir lo mismo en
lo que respecta a los Estados, y esto es una de las bases de la ‘nueva’ visión
socio política que este tiempo requiere: diferenciar plenamente Sociedad y
Estado, sus necesidades y objetivos. La Sociedad no es un ‘atributo’ del
Estado. Es previa a este, es nuestro entorno vital y cultural y requiere nuestro
interés y nuestros cuidados. Una sociedad fuerte no nace de mirar al vecino con
suspicacia cuando no con desprecio.
Por otro lado, volviendo a la cuestión de lo esencial, también es cierto
que se dedican demasiados recursos y con poca eficiencia a las demás
‘necesidades’. Lo superfluo ocupa una parte excesiva no solo de los recursos
sino lo que es peor de las aspiraciones personales. Hay que reconocer el triunfo de los ‘vendedores’
ante los ‘pensadores’. Inspirar el deseo es más rápido y sencillo que inculcar
actitudes y propósitos sociales. Con los medios materiales adecuados y con todo
el arsenal del conocimiento psicológico empleado de mala manera, tanto por
parte del Mercado, como por los Estados, no ha sido difícil colocar a una parte muy
significativa de la sociedad en una disposición ‘consumista’ desaforada. Lo
superfluo se ha convertido en deseo y lo necesario se ha obviado hasta límites
vitales poco aceptables, siendo destacable entre estas últimas
- la drogadicción,
- la pésima alimentación (comidas basura, obesidad infantil y adulta),
- el alto ritmo de vida (stress y depresión),
- el debate entendido como combate a degüello (las tertulias Reallity, el
reclamado ‘respeto’ a cualquier opinión),
- la veneración tecnológica (frikismo, seguidores de marcas y gadgets
técnicos,..),
- etc.
La mayor parte de las justificaciones a este estado de cosas proviene del
conocido ‘aprovechamiento de oportunidades’, iniciativas que por crear empleo y
riqueza (teórica, y generalmente medidas en términos financieros o sea dinero)
son bien vistas o al menos aceptadas: desde fábricas de armas a emporios de la
pamplina. El ejemplo cercano de Euro Vegas es un caso perfectamente
equiparable.
Otra parte viene de esa justificación sistemática basada en la libertad
para todo: la creatividad, la iniciativa, el mercado, etc... Todo vale. Si
luego era pan para hoy y hambre para mañana, pues vale. Si solo fue aprovechar
una exención fiscal, pues vale. O una financiación a medida, pues vale. Aunque
los políticos nos den una visión entre inefable y sorprendente, las empresas no son entes de generación
espontánea (1) ni nacen en un
agujero negro, surgen de la sociedad y deben crecer y desarrollarse con la
sociedad. Y no son las sociedades las primeras en romper esta armonía
necesaria.
(1) De entre las muchas estupideces que alimentan las muletillas sobre las
empresas destaca especialmente por su desdichada concepción (siempre surgen del
inagotable colectivo político) el concepto de ‘yacimiento de empleo’: una negación completa de la realidad,
el empleo ha surgido de un golpe de suerte, no hubo nada ni nadie que lo forjara.
Para estos cretinos la empresa no existe. También me parte por la mitad ese
bello termino de ‘tejido industrial’,
como si hubiese sido producto de un plan y no de un proceso abierto y auto
organizado, y para la última y más feroz arcada me quedo con el apocalíptico ‘destrucción de empleo’: las
empresas no cierran por no poder hacer frente a sus problemas, desaparecen (insolidariamente,
seguro) por el masoquista placer de destruir el empleo que ellas crearon.
Grandioso.
Debo aclarar que mi posición es que la mayor parte de los actuales Estados europeos no son
representativos de la Sociedad y ejecutan planes que son discordantes con las
necesidades de la Sociedad. En otras palabras que actúan en nombre de la
Sociedad pero no la representan. En el capitulo ‘Los problemas del Estado como intermediario’ no dirijo mi critica a
los Mercados, ni a las Empresas, ni a las Entidades Financieras, ni a los
Medios de Comunicación ‘per se’ sino a la deplorable forma en que los Estados legislan y median
entre estos poderes y nosotros, la Sociedad, y al aprovechamiento que Mercados,
Entidades y Medios hacen de esa actuación. Estos presentan la posición de los Estados como si fueran lo mismo que las sociedades que los conforman. Todos esos millones de turistas que nos visitan ¿de verdad creen que somos todos unos derrochones corruptos? Quizás sea ya el momento en que la
Sociedad dirija su propio futuro.
Sociedad y estado
El Estado moderno no es algo ‘inevitable’, es una forma más de Estructuras
de Poder, es la herencia de una evolución histórica (desde Roma hasta su
refundación en España en el siglo XV) y de una gran revolución cultural: la
toma del poder por la burguesía tras la Revolución Francesa. Aparece como el
gran mediador, pero también se manifiesta como el gran interventor: tras su moderna
re-constitución ningún ciudadano va a quedar fuera de su control, que es su
principal objetivo. Incluso el modelo de contabilidad que se impone tras la
Revolución Francesa está pensado para la fiscalización de la actividad
empresarial y de ningún modo como herramienta de gestión empresarial.
Lo que lo hace deseable para la clase media, para la burguesía, para el
poder financiero y para los propios partidos políticos son las garantías
jurídicas y las grandes posibilidades de pactos protegidos que proporciona, ya
que el Estado tiene la capacidad legislativa y la propiedad exclusiva de
atentar contra los derechos humanos que él mismo (al menos los democráticos)
preconiza: contra la vida (pena de muerte) y contra los derechos básicos de la
democracia (opinión, expresión, asociación y reunión).
Los estados no son derivados naturales de la sociedad. Son sistemas de control
de la sociedad y su mayor éxito (en nuestra área europea y hasta no hace mucho)
es no parecerlo, o compensarlo con esas ISP’s (Instituciones Sociales Publicas)
que son la parte visible del Estado de Bienestar.
El Estado de Bienestar
La cuestión es que aceptando este punto de partida (creación de empresas de
todo tipo mediante incentivos y legislación adecuada) en la generación de
riqueza y mediante mecanismos recaudatorios y estructurales una serie de
estados han conseguido una redistribución de las rentas (riqueza) construyendo
el llamado Estado del Bienestar. Tomo prestada esta cita (http://cienciapolitica.4t.com/temario%20basico/bienestar.html)
sobre sus aspectos más destacados:
“El estado de bienestar, o Keynesiano, postula fundamentalmente que ‘el estado debe intervenir activamente en la
economía y la sociedad, con vistas a complementar el funcionamiento del
mercado’, garantizando un mínimo de bienestar básico a toda la
sociedad.
Su mentor original fue el economista John M. Keynes, quien frente a la
aguda depresión económica de 1929, aconsejó dejar de lado el modelo liberal,
que el estado no se quedara en el rol de garante externo, sino que
gestionara por sí mismo aquello que el mercado no proveía: crédito, empleo
e insumos estratégicos. Esta intervención decidida de los estados
permitió la recuperación de la economía.
Las instituciones y características típicas del E.B son:
a) Empresas Públicas: el estado se convierte en empresario en aquellos
sectores que son indispensables para la economía, pero que el capital privado
no quiere o no puede invertir
b) Regulación económica: el estado dicta normas obligatorias respecto de
ciertos aspectos de la actividad económica, con vistas a favorecer su
desarrollo. Ejemplo: ley de alquileres urbanos, fijación de precios máximos,
fijación de precios sostén o cuotas de producción, etc.
c) Impuestos progresivos: se cobran impuestos proporcionalmente mayores a
aquellos que tienen mayores riquezas.
d) Centralización estatal del crédito: el estado adquiere un rol
predominante (o exclusivo, según los casos) en la asignación de crédito a las
empresas privadas, orientando los préstamos hacia los sectores de mayor interés
para la nación.
e) Expansión monetaria (Inflación): El estado maneja el tipo de cambio y la
cantidad de dinero circulante, en función de sus políticas de desarrollo, sin
importar que esto genere inflación.
f) Política social: el estado desarrolla una amplia red de planes de
efectiva ayuda social en beneficio de los más pobres. Ejemplo: planes de
vivienda económica, jubilaciones y pensiones, subsidios, planes de turismo
social, etc.
g) Derechos laborales: se consagra un conjunto de nuevos derechos en favor
de los trabajadores (jornada limitada, descanso semanal, vacaciones pagadas,
indemnización por despido, etc.) que llevan a incrementar los salarios junto
con el nivel de empleo.
h) Proteccionismo. El estado nacional fomenta las industrias locales,
limitando de distintos modos el ingreso de productos importados.”
Para una visión pormenorizada del Estado de Bienestar os dejo esta cita de
Wikipedia:
Y todo esto, por supuesto, sin romper con los métodos capitalistas de
organización y objetivos de empresas, sus instituciones financieras, etc.
Los problemas sociales del Estado como intermediario
Esta forma de ‘retorno’ de la riqueza privada a la pública aun resultando
satisfactoria por los resultados (Instituciones Sociales Publicas, ISP’s) no
deja de tener inconvenientes para la sociedad, siendo los principales (en
relación a la economía y en relación a la estructura social):
1. La dependencia económica de los
mercados
La actual crisis que es
financiera y en menor grado económica, pretende cerrarse con un decrecimiento
de las ISP’s, consideradas equivocadamente, desde esa perspectiva ‘mercadiana’ como ‘gasto’: se da a entender, y parece
fundado, que los Mercados ven con buenos ojos la disminución de derechos
sociales (2)
(2) Menores gastos
impositivos y menores barreras laborales y comerciales significan, obviamente,
la obtención de más beneficios por la misma inversión. Ademas situan a las
personas en busca de empleo en una situación menos libre para negociar.
Los estados dependen de los impuestos que recaudan para poder funcionar (esto no excluye, sino que soporta, el endeudamiento soberano vía créditos bancarios o emisiones de deuda pública). Las actuales vías impositivas se basan en cargas sobre el trabajo y la producción (IRPF e Impuestos de Sociedades) y el consumo (IVA). Así pues dependen de las empresas que generan trabajo y rinden beneficios y, como consecuencia de esta actividad, del consumo de bienes y servicios por parte de ciudadanos empleados, emprendedores y turistas. Dependen pues en gran medida de su integración en los flujos de los Mercados.
En el antiguo concepto de la Empresa de ámbito Nacional los retornos de capital parecen razonables: se opera bajo una moneda determinada, se asumen las cargas impositivas legales y comunes al territorio (tanto Sociedades como Personas Físicas), se practican unos modos de relaciones laborales también comunes, etc...de modo que el Estado garantiza a sus ciudadanos una relativa equidad fiscal, un nivel razonable de Servicios públicos y una defensa contra abusos de los vendedores (Leyes de Comercio y de Derechos de Consumidores). De libro…
En el concepto de Mercado Global este ‘juego limpio’ se rompe, incluso aunque no hubiera una clara intención de romperlo, que lo hay sin duda. Las distintas leyes que operan en el total de Estados, el diferente nivel económico y lo que estas dos circunstancias imponen (menor coste de mano de obra, menores impuestos o salida de beneficios empresariales hacia otros países, menor protección laboral y social, etc.) hacen que la Globalización permita a las Entidades Multinacionales actuar como verdaderas Mafias frente a Estados y Ciudadanos. El señuelo es siempre el mismo y el símil es inevitable: el río salmonero, que representa el flujo de capital sin el que no es posible entender ni hacer funcionar este tinglado. Siempre es la misma cuestión: solo dinero hace posible más dinero. No es solo el poder financiero el que ha impuesto esta regla conveniente, es que la propia economía ha devenido en este mero flujo de capital.
La ley del valor, la de la utilidad marginal de Jevons y la escuela Austriaca, la del pensamiento bifurcado del siglo XIX (3), es la base de nuestro sistema económico actual. Sistema que, entre otras curiosidades, no considera importante ni como factor a tener en cuenta, la disponibilidad de recursos, que son limitados. En un mundo en el que los datos sobre los recursos son cada vez más exhaustivos y actuales poner la economía bajo el concepto del valor (lo que estamos dispuestos a pagar o el mayor precio que alguien dio por ese bien), y no de la disponibilidad y la eficiencia, solo puede ser atribuible a la imbecilidad o a la usura. Recursos, conocimientos, fuerza de trabajo, energía: todo se abandona como base y solo queda la interacción comercial, el Mercado. La ley del valor, la base de la especulación y de la actividad comercial, opera en favor de la virtualidad y hoy por hoy nada en el mundo es tan virtual como el dinero.
El yen japonés es el mejor ejemplo: la actividad agresiva, mafiosa y piratesca de empresas y entidades financieras de EEUU y Japón hacen que una economía como la de este país, estancada ya 20 años, que acaba de cerrar más de 50 centrales nucleares (con el coste increíble que suponen su desmantelamiento y la dependencia petrolera que ha de asumir) con el impacto enorme que va a tener en los costes de producción, mantenga una moneda que se revalúa frente al euro de una forma absurda. Pero la confianza en su sociedad es total: hay que admitir que es una lección.
(3) Stuart Mill y otros plantearon y defendieron la creación de una economía basada en los costes, que hoy tiene mucho más sentido habida cuenta de que ahora tenemos mucha información acerca de los costes ‘laterales’ (sobre el medio ambiente y la sociedad) no contemplados en ningún momento por la teoría ni el proceso económico actual pero de consecuencias desastrosas
Todo el mercado del dinero es tan falso y podrido que bastaría con cerrar, e incluso con ocupar militarmente (4) los medios de transacciones financieras, para que en solo unos días la mayor parte del ruido económico pasara a ser un zumbido inaudible (recuérdese la sorprendente recuperación de calidad atmosférica en los días que siguieron al 11S por la gran disminución de vuelos comerciales). Este es el corazón podrido de todo el sistema, y su corrupción oscurece y degrada los enormes logros que la economía y la sociedad mundial ha alcanzado en los últimos 50 años. Insisto, el temor de unos neuróticos perversos crea el suficiente ruido como para perturbar a los inconscientes pero también a los sanos de juicios hasta el punto de que la valiosa estructura construida: social, económica, productiva, científica, educativa, sanitaria, etc... quede reducida a la nada porque va a haber menos dinero circulando. Hay que ser tonto del culo o simplemente, lo que nos pasa es que tenemos perturbado el cerebro. Será...
(4) Entiéndase como una
metáfora de la intervención máxima.
En resumen, mi crítica no se centra en el sistema recaudatorio del Estado sino en las cesiones de este ante los Mercados por necesidades de financiación. El proyecto social, que DEBE emerger de la Sociedad, queda permanentemente postergado o tan solo en segundo plano.
2. La asunción de que la actual estructura y
funcionamiento de los Mercados es la UNICA
capaz de garantizar una riqueza social ‘al nivel actual’.
Esta es una de las peores falacias que se esgrimen, pues no solo se está demostrando que los mercados retiran capital y empeoran las posibilidades de recuperación sino que el retorno de estos capitales debe hacerse en unas condiciones muy diferentes de las anteriores a esta crisis. La actual erosión de los logros sociales, con frecuencia asimilados y reconocidos como derechos (5), puede entenderse como una consecuencia de la aplicación de normas de ahorro (lo que es coherente con una futura política de sostenibilidad) o como una acción encaminada a romper una experiencia social modélica (la europea en su conjunto) que debía llevar a una sociedad ya situada en la frontera de lo post-industrial a ser la primera Sociedad del Conocimiento en todo el mundo.
Esta es una de las peores falacias que se esgrimen, pues no solo se está demostrando que los mercados retiran capital y empeoran las posibilidades de recuperación sino que el retorno de estos capitales debe hacerse en unas condiciones muy diferentes de las anteriores a esta crisis. La actual erosión de los logros sociales, con frecuencia asimilados y reconocidos como derechos (5), puede entenderse como una consecuencia de la aplicación de normas de ahorro (lo que es coherente con una futura política de sostenibilidad) o como una acción encaminada a romper una experiencia social modélica (la europea en su conjunto) que debía llevar a una sociedad ya situada en la frontera de lo post-industrial a ser la primera Sociedad del Conocimiento en todo el mundo.
(5) Hay confusión entre el concepto de logro social (ej.: asistencia
sanitaria estatal) y el grado o calidad de esta (coste de realización). Las
listas de espera son el resultado de la ecuación disponibilidad (medios y
costes) / demanda. El derecho a la asistencia existe del mismo modo que existen
los medios (impuestos y presupuestos) para proporcionarla. Que exista no
implica que sea instantánea y plenamente satisfactoria.
Es de relieve el
determinar si este frenazo en el desarrollo social responde a una dinámica propia del sistema económico
de la UE o por el contrario revela que el
paso de la sociedad a ese nuevo paradigma del Conocimiento como soporte del
progreso social es incompatible con el
mantenimiento de un modelo capitalista tradicional. Si este es el caso la
salida de la crisis tiene dos vías:
-
una involución social a cambio de la
reinserción en el flujo de capitales o
-
una reestructuración social que
construye una economía a la medida de sus necesidades.
Orientada esta economía hacia la eficiencia, se reducen los flujos de capital necesarios para su funcionamiento, se crea valor alternativo al dinero y se afianza el concepto de valor objetivo producido esquivando el de valor tradicional que es el resultado de maniobras especulativas (ver ‘B02 La economía posible’).
Orientada esta economía hacia la eficiencia, se reducen los flujos de capital necesarios para su funcionamiento, se crea valor alternativo al dinero y se afianza el concepto de valor objetivo producido esquivando el de valor tradicional que es el resultado de maniobras especulativas (ver ‘B02 La economía posible’).
Mediante tecnologías cada
vez más asequibles, o que están en la etapa en la que pueden crecer
extraordinariamente si se fomenta institucionalmente su uso, cada uno de
nosotros se convierte en un aportador de energía (en los próximos 10 años la
fotovoltaica alcanzará una eficiencia media cercana o superior al 30%. Los mejores
prototipos ya alcanzan el 46% y nuevos proyectos apuntan al 66%), y de
elementos base alimenticios (los actuales prototipos de generación biológica ya
son más eficientes que las plantas (estas están en torno al 1%) en la
generación de biomasa). Solo por esto reducimos la dependencia de los
monopolios energéticos, reducimos la presión sobre los alimentos desviados a
biocombustibles, generamos materia prima que sirve como alimento base para
granjas de peces en mar abierto (que ya están alcanzando ratios de crecimiento
de kg de peso por kg de pienso de este
tipo), reducimos la necesidad de dinero circulante lo que ayuda a contener la
inflación. Todos y cada uno de nosotros somos menos dependientes de
especuladores y oportunistas y la sociedad se hace consciente de su papel en la
economía. Así, adquirimos importancia como grupo y podremos enfrentarnos con
menos temor a presiones y chantajes.
Si estás pensando que esto es utopía, entérate de una vez que el poder del dinero fue una utopía que otros organizaron y han mantenido durante 80 siglos. Ya va siendo hora de que una nueva utopía se haga realidad. Y no voy a decir más justa, eso lo dejo para los demagogos y vende humos. Simplemente, necesaria
.
Si estás pensando que esto es utopía, entérate de una vez que el poder del dinero fue una utopía que otros organizaron y han mantenido durante 80 siglos. Ya va siendo hora de que una nueva utopía se haga realidad. Y no voy a decir más justa, eso lo dejo para los demagogos y vende humos. Simplemente, necesaria
.
Dos apuntes más en torno
a estas dos vías:
a) El conocimiento y la inteligencia social son las verdaderas vías de avance. Esto no tiene discusión
alguna, pues es la base argumental de la relación entre libertad personal y
sociedad libre. No es reduccionismo, ni encastillamiento, es la consecuencia
lógica de la evolución del sistema social. Si seguimos haciendo difusión de referencias
cuantitativas que se limitan a una extrapolación de los datos históricos solo
favorecemos a los profetas más agoreros y por tanto a respuestas anticuadas e
ineficaces: es el caso de la afirmación mántrica de que ‘nuestros hijos vivirán
peor que nosotros’. Esta estupidez que surge de los coros de plañideras de la
izquierda y sorprendentemente también de la derecha, ignora y menosprecia
(todos lo van a traducir como ‘ningunear’) el papel de la ciencia y el
conocimiento como motor de todos los avances en seguridad, sanidad, calidad y
esperanza de vida y de todas las posibilidades futuras de supervivencia, muy
por encima de cualquier otra cosa. En el último siglo TODAS las nuevas
generaciones han vivido mejor desde esta perspectiva gracias a la Ciencia. El
dinero, hay que recordarlo constantemente, no se halla en yacimientos ocultos
al otro lado de la Vía Láctea: se imprime en unos sitios llamados Bancos
Centrales. Y esos quedan ahí al lado… y tienen botón de puesta en marcha. La
transición del dinero al conocimiento y de este a la sociedad que se desarrolla
mediante recursos renovables es el camino que crea una nueva economía y una
nueva sociedad con una dependencia reducida respecto al dinero. Es un
equilibrio que solo puede parecer odioso al que nada quiere saber de
equilibrios y ciclos, el que solo cree en el oportunismo y la especulación.
b) La sociedad del
conocimiento va a tener una distribución virtual y un soporte digital en lo que
se refiere al puro conocimiento, lo que implica que personas no pertenecientes
al área geográfica y política de la UE pueden integrarse en esta. Y parte de los servicios generados en esta
área van a ser compartidos por personas en áreas geográficas alejadas:
servicios médicos de diagnóstico y tratamientos farmacéuticos, formación a
distancia y tutorización, etc... El proyecto europeo de Sociedad puede
extenderse a otras áreas del planeta y este debe ser su éxito, el de un grupo
plural en culturas y con el objetivo de ser la primera sociedad en gobernarse a
sí misma.
3. La dependencia de los ciudadanos de una continua intervención del
Estado en la intermediación (redistribución) financiera.
En momentos como los actuales esa intermediación está resultando muy lenta, pues la velocidad de acción de los Mercados de Capitales (divisas) está muy por encima de la de Regulación de los Mercados por parte de los Estados. Marcuse y otros (B.Rusell) ya anticipaban hace 50 años que el uso intenso de las tecnologías de control y comunicación por parte del poder financiero situaría a los ciudadanos en un grave estado de indefensión y expolio por dicho poder.
En momentos como los actuales esa intermediación está resultando muy lenta, pues la velocidad de acción de los Mercados de Capitales (divisas) está muy por encima de la de Regulación de los Mercados por parte de los Estados. Marcuse y otros (B.Rusell) ya anticipaban hace 50 años que el uso intenso de las tecnologías de control y comunicación por parte del poder financiero situaría a los ciudadanos en un grave estado de indefensión y expolio por dicho poder.
El empleo del miedo (miedo a los cambios, a las nuevas ideas, a la perdida de lo que se tiene) como arma básica de control social resulta una bomba de relojería si se mantiene durante un largo periodo de tiempo pues si inicialmente nos bloquea y tendemos a mantener la situación de partida (reacción emocional a favor de la inacción), a largo plazo perturba las capacidades de actuación racional y desemboca en reacciones de base también emocional a favor de cualquier cambio (acción) con repercusiones imprevisibles: fascismo, racismo, nacionalismos,...
La acción de Islandia ante su parte de la crisis financiera global es sorprendente y modélica en cuanto que ilustra la diferencia entre la reacción de los Estados ante los poderes económicos y la reacción de la Sociedad ante un acto de irresponsabilidad ética. El Estado se subyuga pero la Sociedad se cuestiona su grado de implicación. Lo que da valor a su respuesta no es que se negaran a pagar sino que destituyeron Gobierno y Cargos Públicos, juzgaron y condenaron a Políticos y Banqueros y modificaron la Constitución con vistas a evitar situaciones similares. Actuaron como Sociedad que se defiende ante abusos y no como meros subordinados de un Estado.
Este ejemplo ilustra también la importancia de sentirse ‘alguien’ en el grupo, sensación que se acrecienta cuando el grupo es pequeño y sobre todo cuando las condiciones ambientales favorecen la cooperación. No todos formamos grupos pequeños ni nos tenemos que enfrentar a un medio ambiente riguroso. En cualquier caso avala mi convencimiento de que los municipios (por su menor tamaño en relación a Estados) deben ser nuestra vinculación más cercana con el poder político y que, aparte de organismos intermunicipales, nuestro siguiente soporte político debiera ser una institución Europea, basada en una Constitución Europea. Se percibe menos el poder político y queda un enorme espacio para el poder social.
Solo Sociedades con ese poder vinculante pueden tener poder suficiente para elaborar leyes y modos que limiten chantajes y abusos. Los actuales Estados no son adecuados para liderar estas necesidades y cambios, porque, al menos en España, han sido vendedores de derechos, han creado y estimulado la creación de individuos que asumen que la relación entre ellos y la sociedad es fundamentalmente una relación de DERECHOS, en su más pura acepción de VENTAJA y sin la contrapartida del DEBER o de la devolución de esfuerzo. Conceptos como bien común, solidaridad, sentimiento de pertenencia al grupo, defensa del grupo, etc... parecen haber calado poco en ellos.
Una sociedad es fuerte cuando el deseo de pertenecer a ella y de defenderla es fuerte y eso no se consigue a golpe de legislación, sino potenciando las bases de cooperación, agradecimiento y, sobre todo, confianza. Todo un trabajo que nos queda para remediar como Sociedad el daño que el supuesto Estado de Derecho ha provocado creando esa raza de insolidarios y pendencieros.
4. El mal manejo de los medios de comunicación.
Y no solo los directamente controlados por el Estado. Este es un tema que reconozco muy polémico, dado que la libertad de información constituye una de las bases fundamentales de nuestras democracias y que en numerosas ocasiones esta información ha logrado traspasar injustos controles y promover cambios de gobierno o hacer fracasar acciones antisociales o delictivas. Pero esto no quita que se promuevan formas de comunicación e información que refuercen el sentir de lo social y la necesidad de que los medios de comunicación se hagan conscientes de su papel activo en la consolidación de esta sociedad.
Justificarse solo en la ‘libertad de información’ no es suficiente, ni tiene soporte ético. Cuando en nombre de esta libertad se hace difusión de los éxitos de grupos terroristas, o de activistas, o de asesinos en serie, o de los que practican la llamada violencia de género, están agrandando a esos grupos o personas y disminuyendo la confianza social. Cuando yo comienzo a oír o ver que ‘el grupo X se adjudica el hecho…. en el que han muerto…’, cambio de emisora o apago el medio informante. No me interesa agrandarlos, darles protagonismo y poder. Lo que no me pierdo es cuando se dice ‘Han sido capturados….’, ‘Han sido encarcelados…’, etc. ¿Les parece trivial lo que digo? ¿Es un comportamiento primario? ¿Demasiado estricto? Para mí está claro: el grupo al que pertenezco, el de todos los que quieren vivir en sociedad y hacer crecer la confianza en ella, no va a prestar apoyo mediático a todo el que la traiciona y chantajea para sacar provecho de ella. No es ignorar la realidad: es no apoyar en absoluto a los que solo merecen exclusión. Como dije al comienzo del artículo (B03 - Libertad y pensamiento libre) el uso de la libertad es un problema ético y no se puede soslayar apoyándose en una mera legalidad. La ley nos da protección pero no nos proporciona en absoluto una capacidad ética intachable.
Muchos que comenzaron en la ‘kale borroka’ lo habrían dejado, o no habrían entrado, si el grupo líder no acumulara éxito tras éxito proporcionado por este realista pero inadecuado método de información. Si se dice ‘Se ha cometido un atentado ‘y no se menciona al terrorista, ya hemos sido informados. Cuando se capture a alguno de los implicados entonces se podrá decir que ‘El grupo X ha recibido otro golpe’. Eso es desanimar y no engrandecer ¿Quién quiere ser del grupo perdedor? En la actualidad el grupo perdedor es SIEMPRE nuestra sociedad. No digo renunciar a informar digo negarle tajantemente a los canallas y violentos su parte de protagonismo.
Del mismo modo conocidas las prácticas antisociales y mafiosas de grupos de presión financieros, bien conocidos com Fitch, Moody’s, Estándar&Poor’s, nunca debería dejar de mencionarse que ‘El conocido grupo de sinvergüenzas X ha vuelto a atentar contra los españoles, irlandeses, italianos, europeos…. al prever que el crecimiento (o sus bonos, o su desastrosa economía)… no será x, o es basura, etc.’. Es esencial el destacar que estos ‘terroristas sociales’ operan desde la legalidad porque así nos reforzamos en la necesidad de cambiar esa legalidad que nos perjudica. En este caso hay que hacer propaganda para ponernos en contra de ellos y pasar a la exclusión legal. Esto es operar contra los Mercados piratas. Esto es poner a la Sociedad en contra de sus enemigos. No todo es dinero, hace falta mucha acción social y, si los políticos se animan algún día a dejar de ser unos cretinos antisociales, política.
Otro tanto puede decirse de tendencias comunicativas promovidas y expandidas por auténticos magnates del terrorismo social como Berlusconi y su infame Telecinco y derivadas. Al cabo de los años se percibe que aquello que parecía una gansada de actores del Reallity Show (‘Gran Hermano’) o las vociferantes tertulias de los espacios de ‘bragas al aire’ o ‘cuernos para todos’ (con el añadido en ambos casos de mucho ‘hay que respetar a todos’ y ‘todo es respetable’ y toda esa ‘cala’, mierda en nadsat el idioma de George, protagonista de la Naranja Mecánica) , han ido calando en el ánimo de una gran parte de la población hasta identificarse con personajes que solo muestran su capacidad de sobrevivir a dentelladas, en medio de una manada de enajenados que enseñan a vivir del aire, del cuento, de airear insidias y maldades.
Llega un momento en que la sociedad entera es identificada como podrida, desunida, sucia y despreciable.’ Seguro que esos con los que nunca hablo, mis vecinos, están hasta el cuello de líos y miserias’. Vemos ladrones y vividores por todos lados. Acabamos, o acaban muchos, creyendo que en la actual sociedad lo único que nos puede dar la gran vida es vivir siguiendo ese modelo de egoísmo y chantaje en el que cada traición preparada puede terminar con más fama y un puñado de dinero en el bolsillo. El populismo y los fascismos crecen en esos ambientes en los que todo está trivializado, las grandes verdades surgen de los que practican un egoísmo feroz y unas ganas de venganza constante.
También recuerdo la época de promoción de los ‘canis’, de los chulos simpáticos, de los que consiguen las cosas por caer bien, por tomarse la vida como una fiesta en la que ‘yo me voy a divertir y tú no eres más que un pringao’. Chavales en colegios e institutos intrigando, sin dar golpe, dejando en ridículo a los que trabajan, camelándose a todos y con ese ‘toque humano irresistible’, en palabras de los imbéciles que los promocionaban, que hacía pensar que vivir de otro modo hubiera sido un castigo para esas criaturas. Los profesores eran unos cabrones, unos desgraciados que ‘pretendían hacerme trabajar, con lo buena que esta una birrita bien arrimado a la piba que me estoy currando’. ‘.. total, si mi hermano dejó de estudiar y de escayolista gana el triple que este amargao que pretende que yo haga algo incluso fuera de clase, que estudie su padre’.
Todas esas loas a un modo de vida oportunista dejan huella y no se puede, en nombre de la libertad de opinión, justificar la libre difusión y la anuencia para controlarla. Cuando profesores y personal sanitario son agredidos y chantajeados por gentes que creen a pies juntillas en esos modelos sociales chulescos y broncos la sociedad debe defenderse y los Estados deben hacer algo más que pasar el cepillo y recaudar por cualquier concepto. Excepto, claro está, que sea el propio Estado el interesado en tener una Sociedad rota a la que controlar mejor. Y algo me dice que esto ha sido intencionado (esos ‘intelectuales’ (6) canallitas de ‘lo políticamente correcto’) y que no hay anuencia sino colaboración.
(6) El desprecio con el que la intelectualidad (sobre todo los que se autodenominan así) trata a los que no son exquisitos, o son simplemente deformes, quedó fijado en épocas recientes por el ejemplo del ‘nauseoso’ J.P.Sartre y su cómplice, la compañera Beauvoir, invitando a frikis y raritos a fiestas en la que eran protagonistas respetados para luego partirse de risa con ellos en cuanto pasaban de la puerta. La moderna intelectualidad simplemente se ríe de todos nosotros. Ellos, que son un asco. Mundo perro.
5. La dejación de la responsabilidad personal en manos del Estado y otras
entidades.
Aunque no tan visible como la existencia de los Servicios de Bienestar, el deterioro del sentido de responsabilidad propia en todo lo que afecta a nuestra persona y entorno familiar y en mayor grado el entorno social (incluso ambiental) ha aumentado considerablemente en la mayor parte de las sociedades con Estados del Bienestar. Hace unos 20 años en España comenzó a desarrollarse una tendencia en la publicidad privada e institucional que tenía como mensaje de base ‘Despreocúpate (tu) pues YO, (el estado, la compañía) me hago CARGO de todo’. Compañías de Seguros, entidades financieras, instituciones estatales, parecían formar un oligopolio de protectores infalibles, responsables y eficaces, tan solo ‘porque te lo mereces’ y por una cantidad simbólica (cuotas, intereses, impuestos). La educación en primer lugar, con la pérdida de autoridad de los profesores, y de la Sanidad un poco después (agresiones a los profesionales sanitarios) son el primer avance de esta mal vendida y peor entendida ‘Responsabilidad Traspasada’ devenida de la irresponsabilidad de los padres que solo quieren que sus hijos no les den ningún problema (hasta cierto punto comprensible...), o mucho peor, de los que llegan cargados de derechos y vacíos de conciencia social.
La lacra social que esta irresponsabilidad aporta va más allá del entorno familiar:
o
Destruye el espíritu de iniciativa personal y nos hace dependientes de
otras decisiones (que por otra parte, al fin un acto de voluntad propia, solo
acataremos si nos vienen bien),
o
Rompe la tendencia natural a la integración en el grupo, creando
oportunistas insolidarios que solo acuden al grupo para sacar lo que puedan
o
Desestructura las familias, que son el principal foco de educación social y
de entender el amor y la responsabilidad paternal como una parte esencial de
nuestro aprendizaje vital
o
Limita nuestra relación social a un juego de exigencias contractuales y no
favorece la contemporización, ni la creatividad, ni el hacer frente a las
situaciones con espíritu abierto y generoso.
¿Ha sido esto intencionado? ¿Es una simple operación de marketing? ¿Forma parte de los propósitos alienantes de ‘lo políticamente correcto’? Es difícil saberlo. Quizás tan solo sea uno de esos procesos de evolución convergente en los que la organización de corrientes, el caos local, genera inevitablemente procesos que se acoplan y refuerzan.
Si las personas que forman nuestra Sociedad carecen de ese sentido de Responsabilidad y lo han compensado o sustituido por el de ‘Derecho a’, es posible que algunos lo consideren como uno más de los avances del estado de derecho, como un reforzamiento del papel del Estado y que otros, como yo, lo consideren como una pérdida de influencia de la Sociedad ante el Estado, puesto que ha reemplazado protagonismo personal por sometimiento a Leyes y Condiciones.
El Estado y las Corporaciones se han interpuesto como mediadores, con intereses propios, en los asuntos de relación personal y social. Ya no dependemos de nuestras capacidades de negociación y relación, ahora dependemos de las exigencias y modificaciones de un paquete de Leyes y Contratos.
No creo que sea pesimista afirmar que hemos salido perdiendo con este cambio, pues hay otras características humanas que también han salido afectadas: la capacidad de Creación e Innovación y la iniciativa personal (el Emprendimiento) han resultado muy perjudicadas con esta acción. Así, y ahora en la fase álgida de la crisis lo vemos con toda intensidad, la creación de Empresas y el autoempleo están muy por debajo de lo que necesitamos. Así es fácil entender por qué en 2010 más del 50% de los universitarios andaluces aspiraban a un empleo público. Así de patética llega a ser una Sociedad en la que no buscamos una mano que nos guie sino un Padrino que nos coloque.
Lo que podía entenderse como un paraguas protector resulto ser un telón de sombra tan densa que es difícil distinguirla de la ceguera. Palos de ciego…
La Sociedad ante el Estado. Iniciativas
En resumen, digo (aunque me gustaría más ‘podemos decir’) que algunas iniciativas para la recuperación del papel de las Sociedades avanzadas frente a los Estados se concretan en:
1) La recuperación de la
idea de responsabilidad y de propiedad de los ciudadanos respecto a los
Estados.
2) La creación, o
recuperación, de una economía basada en el Coste (medido en unidades energéticas
(7)) y no en las teorías de Valor,
indispensable en la ruptura de la espiral especulación-corrupción. Por supuesto
que nada impide que haya un justo ‘valor’ añadido (beneficio industrial) y que
haya un ‘valor’ aportado por el comprador (valor subjetivo no expresado en
términos de precio sino de satisfacción y fidelidad), pero el punto de partida
(al igual que una etiqueta de composición alimentaria) es el detalle de costes.
La transparencia en el Mercado es perfectamente posible.
(7) Un kilo de hidrógeno, o de gasolina, o de etanol, libera las mismas calorías hoy que dentro de 1000 años. No importa lo que digan los sinvergüenzas de Fitch, Moody’s, S&P, o la penosa de la Merkel, o los bocazas de la Bolsa, o que hoy le duela el hígado al inversor X, o que el € esté más chulo que un ocho. Tener medidores precisos es perfectamente posible y no la estafa actual de hacerlo en términos monetarios. Es como medir la capacidad sexual humana en términos de cambios de calcetín por mes. Exactamente igual.
3) La concreción del modelo social basado en la cooperación, el conocimiento y la autonomía personal (energética, alimenticia y educativa) y de la Economía que lo haga posible.
4) El impulso al sistema educativo en el que se desarrollen más los conceptos de conocimiento individual (ser inteligente no tiene nada de malo ni pone a los demás en evidencia) y cooperación grupal (las diversas inteligencias demuestran su valor cuando surgen por la necesidad de cooperar). Los lideratos y la ubicación natural en los grupos, esenciales en la estructura social, deben surgir de la interacción entre individuos no de la competencia. Este modelo competitivo, fomentado por corporaciones, medios, e incluso el propio Estado, solo conduce a la fragmentación y el egoísmo, pues en tales escenarios cooperar es dar ventaja al otro. Y más asco me da cuando se justifican estas prácticas utilizando esos falsos modelos de competencia Darwiniana en los que los depredadores o los parásitos o los oportunistas, solo tienen dientes, hambre y ventajas sin ningún punto en contra ¡Qué suerte tienen los cabrones: hay que ser cabrón!
5) Que los propios ciudadanos pongan en evidencia a los que tienen comportamientos antisociales de forma habitual y abierta: los que se saltan las colas, los que hacen conducción oportunista, los que eluden de muchas formas lo que se conoce como ‘actuación educada’ o ‘buena educación’, los que eluden impuestos y contribuciones sociales. Si no somos capaces de defender una convivencia basada en la confianza y en la conducta educada, difícilmente lo haremos frente a poderes mucho más fuertes y agresivos. Decía Gandhi ‘No hay camino para la paz. La paz es el camino’.
6) La creación de medios de información comprometidos con la defensa de la sociedad y no de los Estados o Mercados.
7) La utilización más intencionada y organizada de los medios de computación, comunicación y coordinación para el desarrollo de la representatividad ciudadana frente a la representatividad política. Estoy meditando sobre la forma de crear un registro de representatividad social que permita la coordinación de personas (con apoyo social) de forma rápida y con seguimiento asegurado de forma que sea posible el dar respuesta rápida a debates o peticiones de ley, o reformas que lleguen de forma instantánea a los medios y a los parlamentos sin necesidad de algaradas ni callejeo. Un poder no estructurado, no jerárquico, abierto a todos y que actúe con muchas cabezas, tantas como para ser igual que el ‘anomo’, de Jack Vance.
El gran problema de la inteligencia media
Las predicciones apuntan a un crecimiento rápido de la robótica (8), no solo en el ámbito industrial, sino también en el de servicios y hogar.
(8) Es muy curiosa la ignorancia, supongo que premeditada, en todo el discurso político e institucional, de la presencia e impacto de la robotica en nuestro futuro cercano. Ignorancia que da que pensar, tanto por el descuido que supone la falta de referencias como por la falta de visión que las clases dirigentes manifiestan.
Aclaro que cuando hablo de robots estoy extendiendo ampliamente este concepto y englobo a determinados sistemas computerizados además de las maquinas humanoides, o animaloides, que típicamente asociamos a la idea de robot. En esencia un robot es un artefacto pensado para interactuar (de forma parametrizada o dotados de mas o menos autonomía) en campos de actividad humana: desde el tratamiento de información (PC’s) y el manejo de maquinas (robots industriales) hasta la interacción autónoma en ambiente humano (robots humanoides o vehículos autonomos). Las posibilidades de su ‘inteligencia’ siempre parten de chips similares.
Para el periodo posterior a 2020 se supone una tasa de competencia robótica/computacional superior al 50% en tareas intelectuales necesarias para la realización de trabajos en áreas administrativas, ofimáticas y de atención al público en general. También se prevé un gran crecimiento en asistencia sanitaria y de ‘acompañamiento’ de personas en su etapa de vejez o ancianidad. Hacia 2050, año redondo y por tanto solo estimado como ‘punto de referencia’, se prevén dos hechos de naturaleza muy diferente:
o
Los robots habrán alcanzado inteligencia humana y comportamiento, al menos
en apariencia, totalmente humano (Hans Moravec).
o
La Liga de Futbol Mundial la ganará un equipo formado exclusivamente por
robots (existe una apuesta formal en este caso promovida por una serie de
fabricante de robots)
Si bien la segunda predicción tiene un carácter liviano los avances que Moravec prevé para los robots no tienen nada de liviano. En un trabajo aparecido en Enero de 2000 en Investigación y Ciencia, exponía una secuencia de etapas en el desarrollo de la inteligencia robótica, en la que destacaban dos elementos, a mi juicio, esenciales en las posibilidades de desarrollo:
1)
Estarían basados en los avances de CPU’s (chip principal de un PC)
comerciales (los conocidos Pentium, la serie i (3,5,7) actuales, futuros chips,
etc.), no en prototipos especiales o de desarrollo particularmente costoso, lo
que asegura que pueden crearse a bajo coste y por tanto tener una gran
expansión.
2)
La valoración de la ‘inteligencia’ de estas CPU’s la proponía tomando como
referencia las capacidades ‘visuales’ de distintos grupos animales (9), siguiendo ‘groso modo’ estas
etapas:
a. Inteligencia de Insecto : hacia 2004
b.
Inteligencia de Anfibio :
hacia 2008
c.
Inteligencia de Reptil :
hacia 2012
d.
Inteligencia de Mamífero : hacia 2020
e.
Inteligencia de Primate :
hacia 2030
f.
Inteligencia de Homo :
entre 2040 y 2050
(9) El visual es el más complejo de todos los sistemas de un organismo animal, no solo por la propia naturaleza de los sensores ópticos sino por la sofisticación extrema de los sistemas de integración de datos, interpretación y coordinación de otros sistemas (neuronales, musculares, de control de equilibrio, de dirección, etc.) que responden al proceso visual. También Sir Francis Crick (Nobel 1953, por la estructura de doble hélice del ADN) basaba algunos de sus trabajos de búsqueda de la Consciencia, en el sistema visual humano.
Podemos pensar que el hecho de tener que redondear una cifra (2000 – 2050) empuja a cometer errores (y de hecho en la Ciencia las previsiones son poco fiables cuando se trata de aventurar avances). Pero hay que pensar que la convergencia tecnológica en el nivel de la nano-escala (que aún no se había definido como un conjunto de proyectos e iniciativas en el año 2000, cuando Moravec escribe el artículo) va a reforzar desde distintas vías (nanotecnología, biotecnología, computación, ciencias del conocimiento) un más rápido avance de lo previsto.
Los mercados presionan en el sentido de la reducción de costes. Por tanto, cuanto más avanzada y costosa resulte una sociedad, mayor será la necesidad de las empresas e instituciones que operen en esa sociedad de ‘robotizarse’, al menos para ser más ‘baratos’. Eso significa que ‘Todos’ deberíamos llegar a un nivel excepcional para seguir siendo competitivos frente a los ‘baratos’. Esto significa que ‘solo’ los trabajos más ínfimos (en los que el valor añadido no justifique la inversión en un robot) o los de más alto nivel intelectual o emocional, van a quedar disponibles (de forma competitiva) para humanos.
Podríamos suponer que en esta época, en la Sociedad de la Información, nuestras posibilidades deberían ser buenas o mejores que las de antes. Pero no es así.
En primer lugar el acceso a la Información, hoy por hoy, requiere Conocimiento previo: la web semántica aún tiene un camino por recorrer antes de hacerse abierta a cualquier nivel de búsqueda y cuando esté en uso favorecerá más a los robots que a los propios humanos (11), porque justamente es nuestra capacidad semántica la que hoy nos da una ligera ventaja distinguiendo contenidos y seleccionando los más contextuales.
(11) El robot Watson, de IBM, http://tecnologiayciencia.es/ibm-watson-su-proximo-medico-puede-ser-un-robot/, demuestra hasta qué punto la dotación de capacidades semánticas eleva la ‘inteligencia’ de una máquina.
En segundo lugar la inteligencia no va paralela a la disposición de Información. Requiere actitud y entrenamiento. Precisamente lo que nos lleva a convertir Información en Conocimiento. Las estadísticas acerca de la inteligencia media revelan que en torno al 70 % de la población está por debajo de la inteligencia (QI) media. Esto implica que solo una parte resulta claramente inteligente y una muy pequeña fracción es muy inteligente.
Así pues la sociedad del conocimiento va a contar con mucho menos de la mitad de sus componentes (al nivel actual) con capacidad para desarrollar una actividad productiva y competitiva (frente a los robots, en lo personal, y frente a los ‘baratos’ en los Mercados). No es mucho (hoy ya es un grave problema una tasa de paro superior al 15%), es más bien aterrador imaginar un desempleo crónico del 60% y las circunstancias requieren un cambio tan rápido (estamos hablando de unos 10 años) que no va a ser posible montar una economía y unos medios de redistribución social de la riqueza que eviten otra peor brecha que las actuales: la de inteligentes integrados y la de ‘incapaces mentales’ (12) segregados. A menos que, como planteo en ‘NBIC: una revolución total’, los avances en técnicas de aprendizaje vía neurociencias aporten resultados excepcionales esto va ser inevitable. Por eso es necesario reorientar la economía en dirección a la propia sociedad y no a los Mercados pues las convulsiones monetarias que se avecinan no van a permitir ‘milagritos’ como los de los años 1990 – 2005.
(12) En realidad se trataría de personas que hoy realizan de forma sobrada múltiples trabajos intelectuales, no de tarados mentales
Otra posibilidad sería la de adquirir robots (de forma privada o de forma mancomunada, ej: como bienes del estado) y hacerlos trabajar para suplir nuestro propio trabajo. Seguramente podrá darse y formará parte de soluciones a nuestro futuro, al menos mientras no sean más inteligentes que nosotros o no sean tan ‘malas personas’ como nosotros podemos llegar a ser. Está por ver.
Mientras tanto el mundo se mueve..
El subsidio universal para los ciudadanos
Un estado (13), de economía particularmente rica, asentada en una larga bonanza, con bajo número de ciudadanos, ha llegado a proponer la idea del Subsidio Básico Universal. Esto es: cada ciudadano tiene derecho a un salario garantizado, tanto si trabaja como si no lo hace. Y además nada bajo: entre 1500 y 2000 € mensuales.
(13) Aparte de Suiza, que se comenta más adelante, en España una propuesta similar se planteó en 2006 por iniciativa de Izquierda Unida. He vista referencias en algunos artículos pero desconozco la propuesta original. Tambien se hace referencia a una propuesta en Belgica (1984) y a otras acciones en Brasil, Canada y Alaska.
Esta iniciativa, aun no llevada al rango de experiencia, es interesante pues muestra que aun aquellos Estados que parecen contar con medios suficientes se plantean reformas que pretenden evitar el fraccionamiento de la Sociedad en capas de pobreza creciente, ya que cuando se instituye esa situación es la propia Sociedad la más perjudicada, poniendo en grave peligro el mantenimiento de sus relaciones e instituciones por factores como:
-
Crecimiento de la delincuencia
-
Desafección ciudadana entre ellos mismos y tecnócratas y políticos
-
Descenso de la calidad de enseñanza
-
Desórdenes callejeros
-
Disminución de la producción laboral
-
Depresión económica
-
Crecimiento de fascismos y nacionalismos excluyentes.
-
Etc.
Esta es la idea en Suiza (Población: 8 millones)
A destacar la valoración económica del plan, en lo que respecta a sus necesidades en recursos e impuestos:
o
30% del PIB
o
IVA al 50%
o
IRPF para los trabajadores 50%
Es muy interesante que la proposición prevea cambios en las profesiones ofertadas en razón del interés que las personas pongan en ellas. Esto es muy novedoso pues supone que más que el trabajo en si lo que importa es como se desarrolla ese trabajo. O sea que una actividad determinada (prestar un servicio, producir un bien) no lleva aparejada inevitablemente una acción laboral: podría hacerse de otro modo o en otras etapas o con otros medios. La forma en que se plantee este modo será el que determine su éxito laboral. De verdad interesante. Muy en la línea de lo que planteo en cuanto a la experiencia de vivir en una sociedad que tuviera sus necesidades básicas cubiertas y comienza a crear una economía de desarrollo partiendo de esa situación.
Pero el verdadero valor es que el centro de la atención se pone en preservar a la sociedad de los vaivenes de la economía y, seguramente, con el propósito de generar en unos años una nueva forma de economía que se base en un nuevo modelo social. Conseguir una generación de margen, eso es lo que se consigue con esa forma de solidaridad: todos aquellos que carecen de oportunidad económica o de capacidad de incluirse en un proceso productivo que ha evolucionado mas rápido que el conocimiento de muchos ciudadanos. Por el relativamente bajo coste de mantener integrado en el nivel medio de vida a una serie de personas obtenemos una sociedad bien estructurada, cohesionada y capacitada para evolucionar y aprender a vivir de otro modo, a inventar un futuro común ¿no crees que merece la pena?
El caso Noruego es diferente pero podría converger: desde hace años los beneficios estatales del petróleo se están invirtiendo en fondos cuyos beneficios van a una bolsa pública (Fondo Estatal de Pensiones)
En la actualidad se calcula que el fondo es de aproximadamente unos 150.000 millones de € (si esperan que yo alguna vez use el horroroso término de millardo, pueden ir apostando por la congelación del centro de Sevilla en agosto) para una población que no llega a los 5 millones de habitantes.
En este artículo de Juan Planes (Empresario y experto en ‘coaching’) se hacen una serie de reflexiones que apoyan varios de mis planteamientos expuestos en este y anteriores capítulos:
http://elcomentario.tv/reggio/%C2%BFpodemos-hacernos-noruegos-de-juan-planes-en-el-mundo/18/05/2012/
Hay que destacar que frente a la sempiterna crítica (bastante manida por cierto) del tipo ‘los españoles somos así’, o ‘esto es España’, etc... en el artículo se revisan algunos de los comportamientos antisociales más evidentes y conocidos, que precisamente por estar asumidos como práctica habitual por una serie de ciudadanos contribuyen con fuerza a crear la sensación de Sociedad en degradación porque, a diferencia de las agresiones comentadas por parte del estado y los medios, este ataque procede del interior y engrandece la visión de una sociedad corrupta y poco fiable. La honradez (ya lo veremos en otro artículo) es la base de una sociedad libre y cohesionada.
En Suecia se toma otra dirección (que ni tiene en cuenta forma alguna de
subsidio) pero que en cualquier caso apunta a hacer frente anticipado a los
problemas demográficos y de oportunidad laboral:
Y los demás ¿qué?
Partiendo de que no soy un experto, ni siquiera un economista, mis estimaciones solo pueden ser aproximadas (en lenguaje fino lo que se llama una ‘aproximación grosera’ con todos los respetos..). Agradeceria una revisión por parte de personas cualificadas (en eso estoy). En cualquier caso muestro los datos y las suposiciones que hago en base a ellos.
Este articulo continuará en la parte III El futuro de la Sociedad Libre.
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